Nuevos
datos de la International Diabetes Federation
(IDF) muestran que más de 53 millones
de europeos sufren diabetes. Aunque los
índices nacionales de prevalencia
muestran una pequeña variación
-desde el 2% en Islandia al 11.8% en Alemania-
se estima que la diabetes afecta al 8.4%
de la población adulta en toda
Europa. Tres años antes el índice
representaba el 7.8%. Sin las acciones
apropiadas se prevé que la prevalencia
aumente hasta el 9.8% en el año
2025.
La alta prevalencia de diabetes en Europa tiene entre sus causas el envejecimiento de la población europea, pues un 30% de la población tiene más de 50 años, y se espera que esta cifra aumente hasta el 40% en el año 2025. El número de personas con diabetes y con intolerancia a la glucosa seguirá aumentando aunque el total de población regional decrecerá. Las mayores cifras de personas con diabetes será en el grupo de edad de los 60 a los 79 años de edad en Europa en el año 2007, mientras que en otras regiones como Sur-América, el Sud-Este asiático y el Pacífico Occidental se sitúa entre los 40 y 59 años.
La alta prevalencia de diabetes hará aumentar espectacularmente los presupuestos sanitarios. Los sistemas económicos de los países del Este de Europa en particular tienen un alto riesgo de ver cómo sus economías se verán alteradas a causa de la epidemia de diabetes. Aunque los índices de prevalencia de diabetes son parecidos a los de la Europa Occidental, las infraestructuras sanitarias están mermadas a causa del bajo desarrollo económico.
La amenaza de diabetes tendrá un mayor impacto en los países de la Europa del Este que del Oste. La Organización Mundial de Salud (OMS) estima que la diabetes, las enfermedades cardíacas y la apoplejía costarán cerca de 302 millones de dólares a las regiones rusas en los próximos 10 años. El impacto de la diabetes se verá reflejado en la incapacidad de pagos, pensiones, coste de los servicios sociales y médicos, y los ingresos.
El profesor Martin Silink,
presidente electo de la IDF, afirma que
"la comunidad internacional precisa
empezar a tomarse en serio la epidemia
de diabetes. Tenemos que unir la fuerzas
para luchar contra la diabetes, o pondremos
en peligro millones de vidas. Aunque el
coste de vidas humanas es muy alto, hay
gran falta de información acerca
del peligro de la diabetes".
El profesor Silink hizo un llamamiento a todos los gobiernos de los países europeos para que se unan a los que ya han dado su apoyo a la Resolución de las Naciones Unidas.
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